Juan Pablo Carrasco de Groote: Remesas  y la estabilidad económica guatemalteca

Las remesas familiares cubren las necesidades básicas y generan una mejor calidad de vida, pero no en su uso productivo. Es importante discutir su impacto en la macroeconomía del país.


El envío de divisas, en su mayoría provenientes desde los Estados Unidos, alcanzó en enero de 2023 US$1 mil 386.5 millones, lo que representa un crecimiento de 17.4% frente a los US$1 mil 180.7 millones que ingresaron en enero del 2022. 

Además, el incremento de estos recursos son un fuerte apoyo al consumo, lo que representa crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país por el lado del gasto. 

Sobre esto, el especialista y abogado Juan Pablo Carrascos de Groote, asegura que, si bien Guatemala tiene una estabilidad macroeconómica, es importante estimular el uso productivo de las remesas con el propósito de mejorar los indicadores sociales y desarrollo de la nación.

Actualmente, éstas se diluyen en consumo y no son aprovechadas dinamizar el desarrollo económico, el cual se traduce en fuentes de trabajo y mejor calidad de vida para la población.

Juan Pablo Carrasco de Groote, también opina que el Estado debe aprovechar el apoyo del principal socio comercial del país, Estados Unidos y mantener un clima de inversión y reforzarlo con certeza jurídica, combatir la corrupción, entre otros ilícitos que ahuyenta la inversión extranjera directa.

El Banco Mundial, afirma que Guatemala es el quinto receptor de remesas en Latinoamérica y según datos registrados por el Banco de Guatemala (Banguat) durante el primer trimestre de este año, las transferencias recibidas por los hogares guatemaltecos alcanzan los US$4 mil 433.4 millones, unos Q34 mil 533 millones.

Carrasco de Groote, señala que el uso de las remesas es un factor importante, ya que una investigación de la organización World Visión Guatemala con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) realizado en el 2022, señala que 63 por ciento de familias migrantes destina ese dinero para la compra de alimentos, vestuario y servicios básicos.

Otros lo invierten en reparaciones o ampliaciones en su vivienda, compra de propiedades, atención médica o compra de medicamentos y algunos cubren gastos de educación y emprendimiento.

Juan Pablo Carrasco de Groote manifiesta que debe impulsar programas educativos para que esos recursos se inviertan en actividades productivas y den estabilidad económica a las familias y al país.

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